LA ENTREVISTA LABORAL: ASÍ DEBÉS PREPARARTE

Seguí estos consejos y tendrás un plus ante los demás postulantes

Si llevás meses buscando empleo y al fin llega esa llamada que tanto estabas esperando, pero al mismo tiempo el miedo te invade por no saber cómo prepararte, no entrés en pánico, te vamos a dar recomendaciones, para que la vacante sea tuya.

Una vez que pasa la euforia al recibir esa llamada, no podés evitar que por tu mente pasen preguntas como: ¿Qué voy a contestar si me preguntan esto? O ¿Puedo hablar del sueldo? No mal gastés tu tiempo pensando así, preparate para esa entrevista de trabajo tan importante. Dejar todo al alzar no es una opción, si en realidad querés ese empleo.

Antes de la entrevista

Investigá todo lo podás de la empresa, llevá el currículum actualizado y conócelo a la perfección, si te notifican por escrito confirmá tu asistencia, identificá tus puntos débiles y fuertes, sobre todo prepará argumentos para defenderlos, no vayás con un acompañante y llegá 15 minutos antes de la hora que te citaron.

Durante la entrevista

Es importante que creés una buena impresión desde un inicio:

  • Saludá al entrevistador con una fórmula convencional, por ejemplo: “Buenas tardes Sr. Rodríguez”, sentate derecho(a).
  • No extendás la mano de primero para saludar, dejá que la otra persona lo haga, ya luego das el apretón de manos, sonríes, mirándole a los ojos.
  • No le tutees si no te lo indica.
  • No pongás los codos en la mesa ni crucés los brazos.
  • Si te ofrecen una bebida, la podés aceptar, pero que no sea alcohólica.

Pensá antes de contestar

En todo momento respondé con claridad y brevemente, di siempre la verdad, no respondás con dudas, muestra entusiasmo por el trabajo, pero no lo supliqués, e intentá no utilizar expresiones como: “siempre, nunca, osea, este o bueno”.

¿Podés hacer preguntas?

Si podés realizar preguntas, pero solo que abarque temas como: las posibilidades de la promoción, sobre la empresa o bien interrogantes que tengás sobre el puesto de trabajo.

Respondé positivamente

En ningún momento critiqués a pasados empresarios y si no tenés experiencia, no digás: “acabo de terminar mis estudios y no tengo experiencia profesional” enfocá tu respuesta de otra manera como: “estoy disponible para trabajar y poner en práctica todos los conocimientos que he adquirido en mis estudios”.

Después de la entrevista

Una vez que salís de la entrevista laboral: debés analizar los resultados, anotá los puntos fuertes y débiles durante la entrevista y si no tenés respuesta de la empresa, podés enviar un correo electrónico consultando si el concurso sigue en pie o si ya el puesto fue cubierto.

Tomá en consideración todos estos tips que has conocido hasta este momento y sentite orgulloso(a) porque das lo mejor de vos. Como lo dice el popular refrán: “siempre hay un roto para cada descosido”.

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